jueves, 1 de agosto de 2013

Diarios de locura. La boda






Son las ocho de la mañana y estoy en la calle antes de que Rajoy pida disculpas ( otra palabra que han vaciado de contenido). Ya nunca podremos volver a usar ese término de la misma manera. Es curioso como nos empeñamos, los del piso de abajo, en mimar las palabras y los del piso de arriba, en corromperlas. A veces, pienso que ese es el mayor peligro, que nos dejen sin lenguaje. A alguien se le ocurrirá otro término para pedir perdón ( otra cosa no pero ingenio, sobra).
Me paseo por el barrio, Patri me llamó anoche y quedamos en desayunar juntas para contarme algo " bomba". Todas sus noticias son así. Nos conocemos desde el colegio. Ella era parlanchina hasta el hartazgo yo, en cambio, callada y poco amiga de contar cosas. El azar de los apellidos nos unió durante 3 cursos seguidos y, como no, nos hicimos amigas ( la otra alternativa era muerte por asfixia).

La mañana es fresca, aunque estemos en verano y la sombra que proyectan los árboles a esta hora, se hace helada.Como es primero de mes, hay una fila de jubilados que esperan para cobrar su pensión en cuanto abran las puertas del banco. Las aceras desprenden olores diferentes, pino, lejía, manzana, fresco de alta montaña ¿?... depende del producto de limpieza que hayan utilizado para los portales y que luego vierten en forma de torrente espumoso a la calle. Mujeres con escobas y camareros poniendo terrazas. Maca, la panadera. Raúl, el pescadero. Sonrisas, saludos con movimientos de cabeza y manos. Me encuentro con Preciosa, la madre de Raúl y amiga de mi madre que me para y comienza con el interrogatorio.
 -" Neniña, como estás?, llegaste hace mucho?, como está tu madre?, tengo que hacerle una visita. Sigues chupada, no tienes carnes, así no conseguirás hombre. Verás cuando llegues a los 50. Qué tienes, 40? que edad más mala, los cuarenta." Me excuso, con una sonrisa muda y logro escabullirme. Solo quedan 500 metros para llegar!.

Levanto la cabeza y veo a Patri retorciéndose en una silla de la terraza y diciendo hola con la mano. Me siento. Llega Paco, el camarero y le pido lo de siempre mientras Patri ha comenzado a hablar a velocidad metralleta.
 -"Loca, creí que te habías olvidado, estoy nerviosísima. Me encantan tus camisetas, ¿ donde compras tus camisetas?".


- " Patricia, ¿ que te has hecho en el pelo?". Observo la cabellera de mi amiga, dividida en dos colores: Castaño claro ( fue rubia de niña) y desteñido.
 - "Son las mechas californianas. Anoche cuando te dejé, sentí la necesidad de hacerme algo bonito. Me fui al Open Cort y me compré eso para hacértelas en casa. ¿ Te gustan?"
.- " Psche".
 - " Vale, no han quedado muy bien, pero son la última. Salen por la tele y todo".
 - " A mi me molan, muchísimo. Está usted muy guapa", dice Paco, que ha llegado con el pedido.

Paco, es un muchacho de unos 20 años, con piercings por toda la cara: cejas, lengua,nariz ( nacimiento entre las cejas y división entre fosas), dilataciones en las orejas y un tatuaje en el cuero cabelludo, que deja ver con el afeitado de sus parietales. Manos muy cuidadas y siempre sonriente.
- " Ay, Paquito. A mi me encanta tu cara pinchada. ¿Te deja tenerlos el jefe?".
- " Si, es un tío enrollado. Se porta bien".
- " ¿ Te paga las horas de más que estás aquí?" Le pregunto.
- " No, pero no se puede tener todo en la vida. No me quejo, paga a primeros de mes". Paco, entra de nuevo en el local a rellenar neveras.
-" A ver, cual era esa noticia " bomba?".
-" Vas a flipar: me caso". Y de repente, despierto definitivamente
- " ¿ Te casas?, ¿otra vez?, ¿ cuando, donde, porqué, para qué...?".
- " Anoche, Richard, me lo pidió. Estaba tan guapo, tan cariñoso y tan suave que no pude resistirme. Está forrado, lo sabes. No voy a perder una oportunidad como esta para vivir tranquila".
- " Pero, ¿ antes o después de las mechas? y, ¿lo quieres hasta ese punto?".
- " ¡"Que más dará eso!, es posible que mañana,  pasado o cualquier día me atropelle un coche, me caiga una maceta en la cabeza o me intoxique con algo que he comido. Quiero una boda, una de verdad. Por la iglesia, como debe ser. Con un vestido de princesa, flores por todas partes y música de esa que te gusta a ti. Quiero lo que desean todas las mujeres, una boda a la americana, como las de las películas".
- " A ver, Patri. No todas las mujeres < deseamos eso>. Además, ¿ tú eres creyente?".
- "No, pero si hay que serlo, lo seré. Creeré en mi negrazo mientras estemos en Cancún, de viaje de bodas. Podrías alegrarte por mi, ¿no?".
- " Me alegro, claro que me alegro, si eso es lo que quieres. Solo me sorprende. Pero, ¿y la coherencia?".
- "Déjate de chorradas, loca.¿ Qué coño de coherencia crees que tienen esos?" y señala a la televisión que comienza a retransmitir la comparecencia del presidente.-" Estoy hasta las narices de encontrarme con parejas que te cuentan sus vacaciones, de estar sola y ver a mis hermanos con sus mujeres y sus vidas estupendas. No quiero ser la " divorciada", que todo el mundo se compadezca de mi por que no encuentro un hombre que me quiera. Quiero lo que todo el mundo, una vida normal, hacerme fotos y enseñarlas e irme todas las noches acompañada por la misma persona. Y quiero que tú, seas la madrina de mi boda. Eres mi amiga, mi amiga más antigua y quiero que seas mi madrina de boda".
-" Moneca, a mi no me importa ser tu madrina de boda o la conductora de un autobús de jubilados. Pero eso que dices puedes tenerlo sin casarte."
-" Sin boda, no es lo mismo. Todo el mundo sabe que no es lo mismo".
-" Vale, pues seré tu madrina. ¿ Para cuando?"
Entramos en el local y nos da tiempo a escuchar como Rajoy Juancarlea.
-" ¿ Ves? si sale mal ya tengo excusa". Dice Patri entre risas.
- " Si dios existiera, haría caer el techo del congreso con todos esos dentro".Suelta Enrique, el dueño del local, mientras mueve botellas de  vino.
- " Tú también los votaste, Enrique?" le pregunta Patri.
- " Claro, como todos. Habían prometido puestos de trabajo"
- " Y tú, ¿ para que quieres puestos de trabajo, si ya lo tienes?". pregunta jocosamente
- " Y tú?, no te vas a casar?. Le responde Enrique.
- "¡ Siiii!, jajaja. Estás a todas. Pero yo, soy una mujer moderna y trabajo para sentirme realizada".
Pagamos y nos dirigimos al centro de la ciudad, la casadera quiere ver los vestidos de novia.
Entre tules, flores, risas y pelotilleo descarado de la vendedora, se nos pasa la mañana. Los malditos trapitos, tienen unos precios desorbitados. Con el precio de uno de ellos, se daría de comer a una tribu mediana durante un año ( los antiguos cálculos, brotan naturalmente).
- "Te ha gustado alguno?". Pregunto con desgana
- " Si, el blanco roto, tenía una textura maravillosa y me hacía un tipazo".
-" Ya, curiosamente es el más caro. Habéis hablado de costes Richard y tú?"
- " En estos momentos, no se ve el dinero. ¿ Tiene precio la felicidad?. Vamos, te invito a un vermouth"
- "Oye, sabes que es lo que más admiro de ti?, lo bien que usas los topicazos".
- " Sabes? mientras me probaba los vestidos, me he imaginado a Rajoy haciéndome un cunnilingus. Esa barba, debe hacer cosquillas. Y a mi, me encanta que seas mi amiga rara. Nadie entiende que hago contigo después de estos años",
- " Yo tampoco me lo explico, moneca. Te prometo que tampoco". Y de pronto, siento una enorme nausea. Esa imagen del primer ministro... Menos mal que soy la amiga rara.


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